Si sólo hay que tener dos dedos de frente
He hablado demasiado acerca de fe, de credos, de visiones bidimensionales e incluso unidimensionales y unívocas. He pasado por la nada y la he puesto en el lugar de base fundamental de la sociedad en la que vivimos hoy en día como mundo.
Estamos rodeados de dudas, hay inciertos por donde miremos.
Me enfocaré esta vez en los casos más patéticos de nuestra existencia. O sea, hablaré acerca del unidimensionalismo.
Y es que lo sabemos. Así fue, así es y así será siempre. Galileo lo vivió. La sociedad en ala que le tocó vivir creía firmemente y como verdad única que la Tierra (el planeta) era el centro del universo, y que todos los astros giraban al rededor de ella. Nuestro amigo Galileo fue vetado e incluso sancionado por creer, perdón, por saber que en efecto, no era así.
Por otro lado Einstein rompió cientos de paradigmas con su teoría de la relatividad.
Entonces, lo que llamamos "verdades absolutas" ¿qué son en realidad?
No quiero despertarme el día de mañana y darme cuenta de que todos los axiomas matemáticos que me enseñan en la escuela se han ido abajo.
¡Mein Gott!
En toda nuestra existencia, nos han metido el dedo en la boca. Nos han contado lindas historias de dioses y demonios, de bien y de mal, mientras tratan de averiguar algo que sea verdad. Si les acomoda claro.
Lo peor de todo, es que nosotros, seres ignorantes, nos creemos todas esas patrañas. Por algo levantamos oraciones al cielo. Creemos en un Dios que sólo leemos, pero que en ningún caso entendemos.
Nos "cuentean" todos los días y no hacemos nada por remediarlo.
Mi consejo ahora sería que evitemos ser víctimas de una maquinación suprema. Habemos algunos seres que "sobre-entendemos", no podemos dejar que nos metan el dedo en la boca nuevamente. Con la sociedad de hoy, sufriremos el sino de Galileo o que el mismo Jesús, sólo por romper paradigmas, por ver las cosas desde otro ángulo, por querer abarcar multidimensiones en mundo al que le fañtan milenios para lograr una evolución que apenas logre acercarse a la verdad.
Lamentablemente, nuestra sociedad está en un proceso inevolutivo. Y no espero que nada cambie para mejor, sino que empeore.
Me alegra saber, eso sí, de que aún nace gente, que usa el cerebro y se da cuenta de estas cosas.
Es pensar más que el resto o dejar la mente en blanco, pensar en todo y en nada a la vez. Así disipar todas las dudas y encontrar todas las respuestas.
Obvio, sin dudas sólo hay respuestas.






