martes, 21 de agosto de 2007

Contestador Automático

"Buenos días. Habla con el contestador automático de alguien que, o no está al otro lado de la línea, o por diversas razones se niega a responder. Si me conoce, sabrá que la voz que en estos momentos le habla no es la mía. Una de las bondades del contestador automático es que, además de preservar la intimidad, también asegura impunidad. Esta voz es alquilada. Pertenece a una de esas personas, las hay por miles, que a cambio de unos cuantos billetes son capaces de prestar el alma. No es mi voz. Pero sí usted no me conoce, sí es la primera vez que marca mi número, todo esto no debe afectarle. Digamos entonces que, en teoría, no estoy, o que alguna anomalía física me impide llegar al aparato, o que simplemente no tengo ganas. También es posible que yo ya no este en este mundo. ¿Leyó el diario? ¿Escuchó el noticiero? Hubo un accidente horrible a altas horas de la madrugada. No. No cuelgue. No tiene sentido que vaya hasta el periódico abierto sobre la mesa. No encontrará mi nombre en la lista de las víctimas. No cuelgue. Fue una broma, reconozco que de pésimo gusto, pero no lo tome a mal. Retrocedamos: le decía que habla con el contestador automático de, bueno, eso ya lo sabe. Lo medular es que en estos momentos usted no habla. ¿Se da cuenta? Esta mínima relación que dura algo más de un minuto se basa en una mentira y usted se la tragó. No. No cuelgue. Tampoco debe dudar respecto de mi salud mental. Ganar su atención por tanto tiempo es una prueba de agudez. Le he dicho todo lo anterior porque me gusta jugar limpio. Ahora usted se extraña, apela al recuerdo inmediato, pues la mención a jugar limpio viene indisolublemente asociada a la eventualidad de una amenaza. Pero no se preocupe. No amenazo. Ni siquiera advierto. No hasta ahora. Le explicaré lo de jugar limpio, y para ello recurriré a la fuente primigenia de nuestra cultura: el cine. ¿Ha visto cómo hacen los policías para detectar desde dónde hacen las llamadas los criminales? Aconsejan a la víctima que los deje hablar, que les tiren de la lengua por lo menos durante dos minutos, el tiempo necesario para que el ordenador central de la policía trabaje aceleradamente descartando posibilidades, y al cabo de ese tiempo dan con el lugar exacto desde donde llama el criminal. Y todo en dos minutos. El tiempo es oro. ¿Por qué le digo todo esto? Le repito que me gusta jugar limpio. Adosado al contestador automático tengo un ordenador mucho más eficaz que el de la policía y sé desde dónde me llama usted. ¿Le sorprende? Por favor, la tecnología está hoy al alcance de cualquiera. Supongo que ahora usted sonríe y eso está muy bien. De la misma manera supongo que sus nervios se han tensado y le dicen que esta paparruchada se prolonga demasiado. También es cierto, pero, ahora sí que le advierto, usted debe seguir escuchando esta voz, que no es la mía, hasta que la señal convenida le diga que es su turno y por fin se rompa la mentira y usted pueda hablar. Llega el momento de la sinceridad: he ganado tiempo, primero para saber desde dónde me llama y luego para medir qué clase de persona es usted. No. En este momento adivino su gesto de estupor y le aseguro que es absolutamente extemporáneo. Ese "pero si nos conocemos" tampoco se justifica. Es necesario que sepa que sólo la distancia permite el verdadero conocimiento. Y en cuanto al respetuoso trato de usted, bueno, así lo requiere el ritual. No. No cuelgue. No sea trivial. Ese "la bromita va demasiado lejos" que acude a sus labios descalifica su talento, sí, porque escuchar se ha convertido en un verdadero talento y quienes lo poseen pueden contarse con los dedos de una mano. Por última vez le repetiré que me gusta jugar limpio. Usted sigue escuchando una voz que no es la mía, y hace ya bastante tiempo que he salido de casa. Voy hacia el lugar desde donde me llama. Es muy posible que en el camino me haya detenido a comprar flores, o una botella de champaña, o una corbata de seda, o unos pendientes en forma de pavo real. Son detalles que requiere el ritual. Pero también es posible que me haya detenido frente a una armería y ahora este subiendo las escaleras que me llevarán hasta su piso ocultando un monstruoso cuchillo de hoja dentada y doblemente estriada, uno de esos cuchillos que -otra vez las referencias culturales cinematográficas- hemos visto en manos de Rambo, o como se llame el grotesco carnicero norteamericano. No. No cuelgue. Se acerca su turno.Por fin. Luego de escuchar las tres señales electrónicas, podrá grabar su mensaje. Dispone de tres minutos, pero antes de hacerlo, y esta será la prueba definitiva de que me gusta jugar limpio, le aconsejo que vaya hasta la puerta y allí decide si la deja levemente entreabierta, como una invitación, o si la cierra pasándole la cadena y dándole dos vueltas a la llave. Esa desición le pertenece. No puedo ni debo praticipar en ella. Recuerde que le habla la voz alquilada por alguien que en realidad no está al otro lado de la línea."

Desencuentros, Luis Sepúlveda.

miércoles, 15 de agosto de 2007

...Yo creo que ya es falta de neuronas...


Sueño, ay!...es lo único que he sentido últimamente. Con la falta de tiempo, o bajo su dominio en realidad, ya no alcanzo a dormir.

La falta de este placer tan precioso me está volviendo loca, y mis facultades tanto mentales como físicas se reducen a su más mínimo nivel.
Estoy aburrida de mi rutina y estoy luchando por sobrevivir dentro de esta sociedad fomentada por la estupidez.
Ser el pez que nada contra la corriente jamás será tarea fácil, pero todo sea por el objetivo final. La meta. La finalidad última. Que paradójicamente celebra un bien para esta condenada sociedad, o si no, al menos para las generaciones futuras.
¡Qué utopía!
Ya no quiero ni escribir, y es que con mis procesos mentales tan pobres ni siquiera pienso con claridad.
Pensar, pensar, pensar!!!
A veces se torna una sentencia. Un mal.
Como comer del árbol de la ciencia y darse cuenta de que todo está mal.
¡Qué rayos!
Me voy a dormir.

domingo, 29 de julio de 2007

Bible Fight

Sin ganas de ofender a nadie. De ser así...lo siento.
Juega aquí


sábado, 28 de julio de 2007

Kiwi...

Porque hay que cumplir los sueños.
Cueste lo que cueste...


jueves, 26 de julio de 2007

Solo.....

Debe haber alrededor de 6 mil millones de personas en un planeta que parece hacerse cada vez más pequeño. Todos los días nos vemos rodeados por una mayor cantidad de gente, que comparte nuestro metro cuadrado, que respira el mismo aire.
Toda esa gente, con un valor nulo para nosotros. Porque pareciera que mientras más personas habitan nuestras tierras, más solos nos sentimos.
¿Cómo llenar nuestros vacíos? Nada nos identifica y no nos identificamos con nadie.
Existen esperanzas humanas para todo, pero la confianza en general ya no existe.
Es triste, exagerado, pero a lo mejor es cierto. Al menos para mi lo es.
A continuación un cortometraje acerca de un persona con más suerte.

domingo, 22 de julio de 2007

Otra de fe...

Me he sentido rara últimamente. No podría describir fielmente que me ocurre, pues es una sensación de malestar indescriprible, la cual no se me había presentado antes. No sé si será estrés, simple cansancio, la rutina, el aburrimiento o la falta de motivación. Antes encontraba un motivo para levantarme y dar un nuevo respiro. Esos motivos siempre fueron personas. He allí el error. La gente, tan vulnerable, se nos vuelve algo lejano pasado el tiempo. Atribuir la razón de vivir a una persona es una ridiculez que terminará como yo. Día a día sufro la lucha con los deberes y la rutina. No deseo levantarme, repaso el porque debería y no hallo motivos. ¿Por mi? hace tiempo que abandoné cualquier esperanza personal, en esta tierra al menos. Cada día parece que soy más vencida, y no me sorprendería que llegara el día en que definitivamente no me levante. Cualquier decisión, cualquier motivo de existencia, debe ser por y para uno mismo. Sí no es así, entonces no tiene sentido. Ahora, estoy sumida en búsqueda angustiosa de mi sentido, de mi propósito, de mi visión y mi misión. Cualquiera sea el resultado, en realidad no me importa, pues aún no creo ni en mi misma. Sea destino, sea azar, por ahora es irrelevante, sí no sé con quien trato, si no sé quién diantres soy. El estrés debe ser la causa, el cansancio, la rutina, el aburrimiento, la falta de motivación...a lo mejor, quién sabe, puede ser...la falta de fe...

lunes, 16 de julio de 2007

Trivialidades...


En una conversación trivial, se me ha presentado nuevamente el tópico de la fe, el conformismo y la felicidad.
Y es que si nos remontamos a publicaciones antiguas de este humilde blog, puedo encontrar contradicciones con lo que pienso actualmente.
Sucede que como en todo humano normal, mis ideas van evolucionando.
Hace un tiempo que cualquier fe que haya tenido se ha transformado en un credo más subjetivo de lo que suele ser, teniendo un concepto de Dios poco claro y más bien ambiguo. He tenido experiencias que podrían hacer a cualquier cristiano corriente, convertirse en el fanático más fervoroso de su religión, pero para mi, sólo se ha convertido en
otra excusa más para hacer a este Dios sólo mío, personal e inividual, ya que siento que está sólo para mi cuando he de necesitarlo.
Claro está, mi Dios no es un ser perfecto que vive por mi, hay cosas que por lógica y por batallar la flojera humana, he de hacer yo misma, creo que mi razón es más de orgullo... Como sea, las veces en las que he fallado, no recuerdo haberle echado la culpa a ningún Dios, creo que cualquier error cometido, es consecuencia, tan sólo, de nuestras propias desiciones. No hay ningún Dios, ni siquiera un demonio o diablo responsable, creo que hay ser un poco maduro para aceptarlo o simplemente darse cuenta de ello.
Hace tiempo pensaba, también, que era una maldición creer o querer otras cosas, darme cuenta de que en todo lo que está estipulado hoy en día hay espacios negros, nulos, los cu
ales no se llenan con nada, y que la gente no parece notar, o a lo mejor le acomoda tanto que tan sólo se dejan llevar. Quizás, y es lo que más me convence hasta el día de hoy, lo omiten para evitarse pensar de más o evitarse tener otra preocupación de carácter inútil en sus vidas, se conforman con lo que hay, no piensan más allá.
Esa gente, resuelve sus problemas cotidianos de manera normal, sin mayores preocupaciones existenciales, y logran ser un poco más felices que yo, al menos.
Me resultaba curioso hace un tiempo esta situación, y me preguntaba sumida en angustía, "¿no será que estoy eligiendo mal? a lo mejor debería conformarme igual que el resto y evitarme pensar en que creer realmente o si es que existe algo en que creer, ¿sería más feliz de esa manera?"



El día de hoy tengo esa respuesta, pero sólo me atrevería a decir que es aplicable para mi, ya que los humanos somos todos distintos, diferentes e individuales.
El día de hoy, sé que no podría ser feliz conformándome con lo que existe, sé que no podría hallar la felicidad siendo alguien que no soy. Es inherente en mi la curiosidad por todo, y no podría estar tranquila en este mundo privándome de, por lo menos, encontrar respuestas tentativas.
Si bien, en la búsqueda de las respuestas a esas preguntas que día a día me acechan, que van desde una creencia pseudo-religiosa hasta características propias y personales que me discuto, puedan hacerme sufrir, tenerme distraída, confundida y mal, muy dentro de mí, sé estoy que estoy un paso más cerca de la anhelada felicidad, ya que no me he quedado atrás y pronto descubriré lo que me hace falta saber o me inventaré nuevamente, hasta encontrar a ese ser integral que algún
día espero ser.

lunes, 2 de julio de 2007

Theatre Of Tragedy......And When He Falleth



And when He Falleth

[Play by Raymond, Music by Theatre of Tragedy & Pål Bjåstad]

"Be my kin free fro varnal sin,
Bridle the thoughts of thy Master."
"There hath past away a glore fro the Earth;
A glore that in the hearts and minds of men,
Men dementéd - blindfoldéd by light,
Hourisheth as weed in their well-groom'd garths."

"Might I too was blindfoldéd ere,
"The quality of mercy and absolution,
Tho' years have master'd me
Whence cometh such qualities?
A masque of this to fashion:
Build thyself a mirror in which
Seer blest, thou best philosopher!"
Solely wanton images of thy desire appear!"

"'Tis the Divine Comedy -
"'Tis the Divine Tragedy -
The fool and the mocking court;
The fool and the mocking court;
Fool, kneel now, and ring thy bells!
Fool, kneel now, and ring thy bells!
We hold the Earth fro Heaven away."
Make us guffaw at thy futile follies,
Yet for our blunders - Oh, in shame;
Earth beareth no balm for mistakes -
We hold the Earth fro Hell away."

"Believe? In a deily long dead? -
I would rather be a pagan suckléd in creeds outworn;
Whith faärtytales fill'd up in head;
Thoughts of the Book stillborn."

"Shadow of annoyance -
Ne'er come hither!
...And when He falleth, He falleth like Lucifer,
Ne'er to ascend again..."

[ Dialog from "And when He Falleth" ]

[Male Voice]
That cross you wear around your neck;
is it only a decoration, or are you a
true Christian believer?

[Female Voice]
Yes, I believe - truly

Then I want you to remove it at once!
- and never to wear it within this castle
again! Do you know how a falcon is trained my
dear? Her eyes are sown shut. Blinded temporarily
she suffers the whims of her God patiently, until
her will is submerged and she learns to serve -
as your God taught and blinded you with
crosses.

You had me take off my cross because it
offended....

It offended no-one. No - it simply appears
to me to be discourteous to... to wear
the symbol of a deity long dead.

My ancestors tried to find it. And to open
the door that seperates us from our Creator.

But you need no doors to find God.
If you believe....
Believe?! If you believe you are gullible.
Can you look around this world and believe
in the goodness of a god who rules it?
Famine, Pestilence, War, Disease and Death!
They rule this world.

There is also love and life and hope.

Very little hope I assure you. No. If a god
of love and life ever did exist... he is long
since dead. Someone... something rules in his
place.